Somos un grupo de personas y colectivos que nos dirigimos fundamentalmente, a la sociedad, para tratar de despertar las energías solidarias que en ella existen y acertar a dar cara y nombre a las injusticias que en nombre de la ley comete nuestra sociedad hacia personas, que no son cifra; hacia personas, que no denominación de “ilegal”; hacias personas, que no foto en patera. Estos son los nodos que tejen nuesta red. No el de los foros legislativos. No el de la administración. Ni siquiera el de los foros mediáticos. El terreno es el de la sociedad, a pié de obra. Mostrando de qué personas estamos hablando, a quiénes estamos condenando, cómo la acogida de las mismas es perfectamente posible y necesaria. Y, sobretodo, enriquecedora: En vida, en experiencias y en intercambios. Sólo así podremos superar esa brecha existente entre el universo parlamentario y el sector más solidario de la sociedad civil.